¿Sociedad de la información? Social cocooning en la era digital Biedermeier

La sociedad de la información actual lo demuestra: El dicho "Ninguna noticia es una buena noticia" está anticuado. Por el contrario, estamos viviendo una época de abrumadora sobrecarga de información. La forma en que consumimos las noticias ha cambiado drásticamente y está teniendo un profundo impacto en nuestra sociedad. En la era de los medios de comunicación de masas, las noticias se consumían con regularidad, se debatían y formaban la conciencia colectiva. Hoy, como Internet ha destruido las estructuras tradicionales de los medios de comunicación, la atención a las noticias importantes ha disminuido. Muchos de los que se quejan de "los medios de comunicación" en realidad apenas consumen noticias.

Convergencia de medios, burbujas de filtros, saturación de información y fragmentación de medios

En Transformación digital ha cambiado las empresas y el panorama de los medios de comunicación. También ha cambiado la forma en que la gente procesa la información y reacciona ante ella. En lugar de debates políticos en profundidad, nos enteramos casualmente de las últimas compras de mascotas de los famosos. La fragmentación de los medios de comunicación hace que la mayoría de los ciudadanos apenas estén informados de los principales acontecimientos sociales y políticos. En una era en la que "las noticias no son noticias", nos enfrentamos al reto de mantener a un público informado. Las nueve tesis siguientes examinan las consecuencias de esta evolución para nuestra cultura de la información.

Antes, la gente se sentaba ante las noticias por la noche y comentaba los acontecimientos más apremiantes del día durante el almuerzo. Hoy, nos enteramos de que un rapero se ha comprado un nuevo perro y compartimos comentarios encantados. Este cambio drástico en la forma de consumir y discutir las noticias plantea inmensos retos a las empresas y los medios de comunicación. La política solía ser el centro de atención en la mesa familiar. Hoy, la gente discute largo y tendido si la última creación de tostada de aguacate vale realmente lo que cuesta y qué supermercado tiene los mejores productos ecológicos.

Una comparación adecuada con la actual sociedad de la información es el periodo Biedermeier (hacia 1815-1848). Tras las convulsiones de la Revolución Francesa y las guerras napoleónicas, las clases medias se replegaron a la esfera privada y cultivaron la domesticidad. Este retorno a la esfera privada se refleja hoy en día. Muchas personas se refugian en "mundos capullo" digitales para escapar de la abrumadora avalancha de información y del mundo de las noticias, que a menudo se percibe como opresivo.

En la actual sociedad de la información, el refrán "No news is good news" (ninguna noticia es una buena noticia) parece completamente anticuado, cf. el artículo de la Comisión sobre el tema. No tener noticias es una mala noticia. (sin fecha). Financial Times. Por el contrario, estamos viviendo una época en la que una abrumadora avalancha de información y una forma completamente distinta de consumir noticias están teniendo un profundo impacto en nuestra sociedad. Durante la era de los medios de comunicación de masas, las noticias se consumían con regularidad, se debatían y conformaban la conciencia colectiva. Pero ahora que Internet ha trastocado las estructuras tradicionales de los medios de comunicación, la atención a las noticias importantes ha disminuido drásticamente. Muchas personas que se quejan de "los medios de comunicación" en realidad apenas consumen noticias.

Glosario

Capullo social

Cocooning describe el comportamiento de las personas que se refugian entre sus cuatro paredes o en entornos familiares y seguros para protegerse del mundo exterior y sus posibles amenazas. El término fue acuñado en los años 80 por la investigadora de tendencias Faith Popcorn y se refiere a la tendencia a utilizar el hogar como lugar de retiro y protección. En el contexto de la era digital actual, este retiro se extiende también a los espacios digitales:

  • Capullo tradicionalRetirarse a la esfera privada para protegerse de las incertidumbres y los factores de estrés de la vida pública.
  • Capullo digitalLa gente se refugia en sus zonas de confort digitales, por ejemplo, utilizando las redes sociales, los canales de noticias personalizados y las comunidades en línea para protegerse del exceso de información y, a menudo, de noticias negativas.

Biedermeier digital

Biedermeier digital es una analogía contemporánea del periodo Biedermeier (hacia 1815-1848), caracterizado por el repliegue en la esfera privada y la concentración en la comodidad doméstica y la contemplación personal. En la era digital, este repliegue se refleja en el modo en que las personas consumen información y se comportan en los espacios digitales:

  • Retirarse a la esfera privadaAl igual que en el periodo histórico de Biedermeier, la gente se refugia en la seguridad y la comodidad de su mundo digital. Esto puede significar que se concentren en contenidos menos exigentes, a menudo triviales, emocionalmente agradables y fáciles de consumir.
  • Evitar el discurso públicoSe evitan los debates políticos y sociales, y en lugar de comprometerse críticamente con el mundo, muchos se vuelcan en las superficialidades de la vida digital.
  • Burbujas de filtro y burbujas de opiniónLa gente tiende a moverse en espacios digitales que refuerzan sus creencias y opiniones existentes, creando una "domesticidad digital" que se asemeja a la tradicional tranquilidad doméstica de la era Biedermeier.

Paralelismos con el periodo Biedermeier

Retirarse a la esfera privada

Durante el periodo Biedermeier, las clases medias buscaron refugio en la esfera privada tras la agitación social y política de principios del siglo XIX. Se hacía hincapié en la comodidad doméstica y la tranquilidad familiar. En la moderna sociedad de la información, observamos un fenómeno similar: muchas personas se retiran a "mundos capullo" digitales para escapar de la avalancha de información y de la presión de la constante creación de redes. El "capullo social" hace que la información se absorba y comparta selectivamente en comunidades digitales cerradas.

Escapar de la esfera pública

El periodo Biedermeier se caracterizó por la resignación política y un profundo pesimismo ante el cambio social. Esto llevó a centrarse en la felicidad personal y los valores individuales. Hoy asistimos a una huida similar de la esfera pública. Se evitan los debates políticos y muchas personas se refugian en la seguridad de sus "burbujas de filtros" en las redes sociales, donde solo consumen información que confirma y refuerza sus creencias existentes.

Cultura de la pequeña burguesía

En la época de Biedermeier, la pequeña burguesía caracterizaba las formas de expresión cultural centrándose en el orden, la modestia y los valores morales. La cultura digital actual muestra asombrosos paralelismos: en lugar de análisis en profundidad, el panorama mediático está dominado por contenidos sencillos y fáciles de digerir que ofrecen una sensación de comodidad y seguridad. El entretenimiento y las sensaciones superficiales han sustituido al pensamiento crítico en profundidad.

Estos contrastes ilustran cómo hoy en día la información se coloca principalmente con fines de consumo. El contenido se diseña para maximizar la atención y el compromiso, pero a menudo sólo una fracción del contenido se queda. La sociedad de la información ha pasado de los análisis en profundidad y el pensamiento crítico a los titulares superficiales y de consumo rápido.

Como creador de páginas, se enfrenta al reto de encontrar su camino en un paisaje en el que los Calidad de la información a menudo se sacrifica en aras de un consumo rápido. La nueva realidad exige una adaptación estratégica para mantener la relevancia y la influencia en un mundo mediático fragmentado y dominado por los creadores de opinión. Las nueve tesis siguientes arrojan luz sobre esta evolución y ofrecen planteamientos sobre cómo pueden sobrevivir las empresas tradicionales de medios de comunicación en la actual sociedad de la información.

10 Observaciones en la sociedad de la información

Consumo de noticias y digitalización de la información

El consumo moderno de noticias ha llevado a una superficialidad en la ingesta de información que desplaza los análisis políticos y sociales más profundos en favor de titulares de rápido consumo. En una época en la que predominan las actualizaciones breves y concisas, la capacidad de las personas para profundizar en temas complejos se ve mermada.

Individualización de datos tras la era de los medios de comunicación de masas

El final de la La era de los medios de comunicación marca un cambio significativo en la comunicación pública que ha acelerado la fragmentación y polarización de la sociedad. En el pasado, la opinión pública estaba formada por unos pocos grandes medios de comunicación; hoy existe una multitud de canales más pequeños que a menudo están polarizados y se dirigen a grupos específicos.

Convergencia de la información a través de los líderes de opinión

El poder de Creador de opinión se ha visto reforzada por la descentralización del panorama mediático, ya que las plataformas especializadas y las personas influyentes dominan cada vez más la opinión pública. Esta evolución significa que las opiniones y perspectivas individuales adquieren mayor protagonismo, mientras que los medios tradicionales pierden influencia.

Cambio de la información digital en la economía de la atención

En la era der Economía de la atención La política se ve obligada a orientarse por los mecanismos de la industria del entretenimiento. Esto conduce a un aplanamiento y sensacionalismo del discurso político, ya que los políticos tienen que luchar por la atención del público al igual que los famosos y las marcas.

Nichos de pensionistas y fragmentación de los medios de comunicación

La evolución de los medios tradicionales a Nichos de pensionistas refleja el envejecimiento demográfico de la sociedad y el hecho de dirigirse a grupos de edad específicos mediante contenidos personalizados. Estos canales responden a las necesidades e intereses de los espectadores de más edad, mientras que los grupos más jóvenes prefieren cada vez más formatos alternativos.

Vídeos espectáculo en lugar de economía de datos

Vídeos de espectáculos han revolucionado la información tradicional al utilizar el dramatismo visual y los contenidos cargados de emoción para llegar a un público más amplio y menos comprometido políticamente. Este tipo de reportaje consigue interesar por la actualidad incluso a personas apolíticas, aunque a menudo sólo superficialmente.

Las revistas de interés sobreviven gracias a la ecología de la información

Revistas de interés sobrevivirán en un panorama mediático fragmentado como publicaciones de nicho que ofrecen conocimientos especializados y análisis en profundidad para grupos destinatarios específicos. Estas publicaciones atraen a un público que desea dedicarse intensamente a temas específicos y busca conocimientos más profundos.

La era del abandono de las noticias en lugar de la cultura del conocimiento digital

En La era del abandono informativo La apatía política aumentará a medida que la población esté menos informada sobre los acontecimientos sociales importantes debido al consumo selectivo de información. Esta tendencia pone en peligro la participación democrática y la concienciación colectiva sobre cuestiones sociales importantes.

Burbujas de opinión en lugar de disrupción informativa

Burbujas de opiniónEl uso de contenidos curados algorítmicamente está provocando un creciente aislamiento y radicalización en determinados grupos de población, ya que las opiniones contrarias se suprimen sistemáticamente. Esta evolución contribuye a una mayor polarización de la sociedad y dificulta el diálogo abierto sobre temas controvertidos.

La ilusión de trabajar en red: una prisión digital de personas con ideas afines

A pesar de la aparente interconexión y las posibilidades ilimitadas de Internet, los jóvenes modernos viven en una prisión digital autoimpuesta. En su burbuja de opiniones afines y contenidos personalizados, que los Algoritmos No da forma al mundo en términos de contenido. Está ahí, constantemente en línea y accesible, pero su influencia sigue limitada a la cámara de eco digital, en la que se ahogan el debate crítico y el discurso real. El resultado: una generación que está conectada en red sin estarlo realmente y cuya supuesta presencia en el mundo digital es poco más que una sombra.

Cuatro tesis contrapuestas sobre el futuro desarrollo de la sociedad de la información

Fragmentación más profunda

TesisLa sociedad de la información podría dividirse aún más en nichos especializados y grupos cerrados, en los que cada grupo preferiría sus propias verdades e información. Esto podría conducir a una polarización y un aislamiento aún mayores, similares a la fragmentación de la era Biedermeier, pero a escala mundial.

Renacimiento del discurso público

TesisAlternativamente, podría surgir un movimiento contrario que redescubriera el valor de los debates en profundidad basados en hechos y el intercambio abierto de ideas. Al igual que las convulsiones políticas posteriores a la era Biedermeier, esto podría conducir a una nueva era de compromiso y participación cívica.

Mediación tecnológica

TesisEl desarrollo tecnológico progresivo podría producir herramientas que ayuden a gestionar la sobrecarga de información y a filtrar información relevante y de alta calidad. De este modo, la sociedad de la información podría volver a orientarse hacia la toma de decisiones informadas y la reflexión crítica.

Información al consumidor

TesisLa tendencia hacia una información orientada al consumidor podría intensificarse, con noticias y contenidos cada vez más orientados a los intereses comerciales. Esto podría distraer aún más al público de cuestiones sociales y políticas esenciales y consolidar una cultura de la superficialidad, similar a la que se centraba en la comodidad y la domesticidad en la era Biedermeier.

Consecuencias para las empresas

Las empresas y los medios de comunicación se enfrentan al reto de navegar por un panorama mediático cambiante en el que los análisis en profundidad no suelen tener eco y las élites educativas operan en nichos, a pesar de la omnipresencia de la información. Las siguientes estrategias son cruciales para mantener la relevancia y llegar con eficacia al público objetivo:

Las empresas y los medios de comunicación deben adaptar sus estrategias de comunicación a los cambiantes hábitos de consumo. Los contenidos breves, concisos y visualmente atractivos son cruciales para atraer y retener la atención del público objetivo. Los análisis tradicionales, largos y profundos, suelen ser ignorados, por lo que los contenidos deben ser rápidamente comprensibles y con un diseño atractivo.

Al trabajar con personas influyentes y líderes de opinión, las empresas y los medios de comunicación pueden aumentar significativamente su alcance. Estos líderes de opinión modernos suelen tener una conexión auténtica con sus grupos objetivo y pueden ayudar a presentar las marcas de forma positiva. Estas colaboraciones son especialmente valiosas para ganarse la confianza de los consumidores y reforzar la fidelidad a la marca.

Identificar y dirigirse a publicaciones especializadas permite a las empresas llegar a grupos específicos de forma selectiva. Estas publicaciones especializadas ofrecen una plataforma para contenidos profundos y relevantes y ayudan a las empresas a posicionarse como expertas en sus respectivos sectores. Las élites educativas y las publicaciones especializadas siguen siendo grupos destinatarios importantes, aunque tengan un alcance menor.

Las empresas y los medios de comunicación deben ser conscientes de que compiten por la atención de los consumidores. Por eso es esencial ofrecer contenidos que sean a la vez informativos y entretenidos. Esto requiere creatividad e innovación en la creación de contenidos. La clave está en presentar la información de forma que capte y mantenga la atención de los consumidores.

Conclusión

En una era de saturación informativa, las empresas y los medios de comunicación deben centrarse en la calidad y pertinencia de los contenidos para destacar entre la multitud. A pesar de su papel de nicho, las élites cultas seguirán estando a la vanguardia del análisis y el debate en profundidad, y deben ser el objetivo de sus esfuerzos. El uso de algoritmos avanzados para personalizar los contenidos será crucial para llegar con eficacia al público objetivo y ofrecer información relevante. Las empresas y los medios de comunicación deben centrarse más en las normas éticas y la transparencia para ganar y mantener la confianza de los consumidores a largo plazo. Para seguir siendo relevantes en la era del abandono de las noticias, hay que explorar nuevos canales de comunicación. Para quien quiera profundizar en el discurso de la IA, el archivo de Deutschlandfunk ofrece un artículo de Maximilian Schönherr de 2019 que sigue siendo de gran interés hoy en día: Sociedad de la información: ¿inteligencia artificial o estupidez artificial?

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